El Presidente Gabriel Boric realizó declaraciones el día de hoy destacando la resolución de un operativo llevado a cabo por la Policía de Investigaciones (PDI) que resultó en la detención de 44 gendarmes, quienes están acusados de introducir elementos y productos prohibidos en las cárceles a cambio de sobornos. Esta operación se llevó a cabo en la madrugada y forma parte de una larga labor de planificación y coordinación entre diversas instituciones del Estado, que ha sido impulsada por el Gobierno en colaboración con la Fiscalía y la PDI, además de Gendarmería de Chile. El mandatario realizó estos comentarios durante un evento de entrega de viviendas del Proyecto Comunidad Santa Olga, en Quilicura, donde enfatizó la importancia de este tipo de intervenciones en la lucha contra la corrupción dentro del sistema penitenciario.
Boric subrayó que el operativo desmanteló una red que operaba con actividades ilícitas como tráfico de drogas, cohecho, lavado de dinero, soborno y asociación ilícita. Con un estricto monitoreo realizado por los ministros de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, y de Seguridad Pública, Luis Cordero, quienes se encontraban en el Cuartel General de la PDI durante la operación, el presidente recibió comunicación a las 5:41 de la mañana confirmando el éxito de la misión, la que se realizó sin incidentes violentos. El respaldo institucional y la capacitación continua fueron claves para la ejecución de este importante procedimiento, reflejando un compromiso serio con la legalidad y el orden público.
El mandatario destacó la gravedad de la existencia de estas redes de corrupción que habían infiltrado a funcionarios de Gendarmería. Reconoció que la capacidad de respuesta y la coordinación de las distintas instituciones para llevar adelante una operación de tal magnitud es un motivo de orgullo para el país. Gabriel Boric resaltó que esta situación no solo involucra a funcionarios corruptos, sino que también pone de manifiesto el trabajo comprometido de aquellos empleados públicos que luchan contra dichas prácticas, poniendo en riesgo su propia integridad en pro de un sistema más justo.
El Presidente Boric, en su discurso, envió un mensaje claro a las instituciones del Estado y a la ciudadanía en general. Afirmó que donde hay un individuo corrupto, existen muchos más que son honestos y que confían en que el Estado cumplirá su función. Esta operación representa una advertencia contundente para aquellos que pueden sentir la tentación de involucrarse en actividades delictivas: el Estado está vigilante y actuará con firmeza. Anunció que quienes caigan en la corrupción serán encontrados, juzgados, y las instituciones prevalecerán sobre las malas prácticas.
Por último, la actuación coordinada entre la PDI y Gendarmería es un pilar fundamental para combatir la corrupción dentro de las cárceles y, por ende, en la sociedad chilena. El éxito del operativo es un claro ejemplo de que la lucha contra el crimen organizado y la corrupción requiere un esfuerzo conjunto, comprometido y sereno. La gestión sin atajos ni improvisaciones muestra que es posible avanzar hacia un sistema más seguro y confiable, y que el trabajo serio de las autoridades puede generar confianza en la ciudadanía, una confianza que el Gobierno de Boric se ha propuesto restablecer.





