En una emotiva ceremonia realizada en el Centro de Innovación de la Universidad del Biobío, se celebró la entrega de los Premios Regionales de Arte y Cultura 2025, un evento que resaltó la labor de cinco destacados referentes culturales de la región. La ceremonia fue organizada por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Biobío, y contó con la presencia de la Seremi Paloma Zúñiga y el Delegado Presidencial Eduardo Pacheco. Este año, los premios destacaron no solo a los artistas, sino también incluyeron por primera vez una categoría dedicada a la Gestión Cultural, reflejando el creciente reconocimiento del esfuerzo colectivo que sostiene el ecosistema cultural de Biobío. Eduardo Gatti, un icono en la música chilena, fue el encargado de cerrar la noche con una presentación que conmovió a los asistentes.
Los galardonados de este prominente evento fueron Mariela Belmar por sus contribuciones en Artes Escénicas, Arnoldo Weber en Gestión Cultural, Sylvia Gutiérrez premiada por Cultura Tradicional, Francisco Toro en Artes Audiovisuales, y Verónica Esparza en Arquitectura y Diseño. Esta edición de los Premios Regionales marcó un hito significativo, superando las 50 postulaciones en 11 categorías, lo que evidencia el crecimiento y compromiso de la cultura local. La Seremi Paloma Zúñiga expresó su orgullo al reconocer trayectorias ejemplares que impactan positivamente en la identidad y memoria cultural del territorio, afirmando que el acceso a la cultura debe ser un derecho garantizado para todos los ciudadanos.
La ceremonia se volvió más emotiva al hacer mención del contexto delicado que enfrenta Arnoldo Weber, destacado en la nueva categoría de Gestión Cultural. Weber, quien ha liderado la Corporación Cultural Artistas del Acero durante casi cuarenta años, ha experimentado el dolor del cierre de esta institución emblemática. «Los premios reconocen a una persona, pero también a todo un entorno. Es vital que la gestión cultural, aunque a menudo no sea visible, sea valorada por su impacto en la comunidad», declaró durante su discurso, poniendo énfasis en la importancia de cómo las acciones culturales afectan la vida de otros.
Francisco Toro, premiado en Artes Audiovisuales, también compartió su experiencia, indicando que el reconocimiento representa una nueva energía para continuar sus proyectos. Toro, quien ha consolidado el Festival BiobioCine, enfatizó la importancia de las políticas públicas que apoyen a quienes trabajan en la cultura. «Invertir en cultura es invertir en una mejor sociedad. Estos premios iluminan el esfuerzo silencioso de muchos y destacan el liderazgo cultural que existe en Biobío», dijo el cineasta, reiterando la necesidad de reconocer el valor de la diversidad cultural en la región.
Por su parte, Mariela Belmar, quien fue premiada en Artes Escénicas, destacó que su galardón es un símbolo de reconocimiento hacia aquellos que, desde las provincias, luchan por el acceso a la cultura. «Este premio abre una puerta para mostrar el trabajo de las provincias», comentó. Sylvia Gutiérrez, premiada en Cultura Tradicional, se emocionó al ver su trabajo validado, asegurando su compromiso con la comunidad y el rescate del patrimonio. Finalmente, Verónica Esparza resaltó el valor del premio como un impulso para continuar su labor en arquitectura y diseño, reafirmando su compromiso con la identidad territorial. La ceremonia cerró de manera emotiva con la actuación de Eduardo Gatti, dejando una impresión duradera en el público presente.





