Kantar IBOPE Media ha presentado recientemente su informe anual sobre el panorama de los medios en América Latina, revelando tendencias significativas en el consumo de contenido audiovisual. Según el estudio, la audiencia de televisión ha mostrado un comportamiento dinámico, con un aumento del 15% en el tiempo de visualización de plataformas de streaming, lo que indica un cambio en las preferencias de los televidentes hacia formatos más flexibles y bajo demanda.
El informe destaca que el consumo de televisión tradicional ha disminuido un 8% en los últimos doce meses, lo que plantea un desafío para los canales abiertos y de cable. A medida que más personas se suscriben a servicios de streaming como Netflix, Amazon Prime y Disney+, el acceso a contenido exclusivo se ha convertido en un factor clave que influye en las decisiones de los espectadores. De hecho, Kantar IBOPE Media señala que el contenido original sigue siendo un gran atractivo para retener a los suscriptores.
A nivel regional, se evidencia que las tendencias varían entre los países. En Brasil, por ejemplo, el estudio indica que el consumo de video en línea ha superado el 60% de los hogares, mientras que en Argentina, este número se sitúa cerca del 55%. Estos hallazgos reflejan no solo la popularidad de las plataformas digitales, sino también la necesidad de que los canales de televisión tradicionales se adapten a esta nueva realidad para mantenerse relevantes.
Además, el informe revela que la publicidad sigue siendo un pilar fundamental en el financiamiento del contenido, aunque ha habido un crecimiento notable en la inversión publicitaria en plataformas digitales. Kantar IBOPE Media señala que las marcas están reorientando sus estrategias hacia donde están los consumidores, invirtiendo más en publicidad en redes sociales y plataformas de video en línea, ante un público cada vez más disperso.
Por último, el director de Kantar IBOPE Media hizo hincapié en la importancia de la innovación y la adaptación del contenido para satisfacer las expectativas cambiantes de los espectadores. El futuro del panorama mediático en América Latina dependerá de la capacidad de las empresas para ofrecer experiencias personalizadas y atractivas que resuenen con una audiencia diversa y en constante evolución.





